La primera comunión es uno de esos días que la familia entera guarda en la memoria durante años. La diferencia entre celebrarla en un salón cualquiera y hacerlo en un cortijo histórico se nota en las fotos, en el ambiente y en la manera en la que los niños recuerdan ese día. No es lo mismo correr por un césped artificial que jugar entre naranjos centenarios y fuentes del siglo XV.
El cortijo de Eventos Alma Sevilla es un edificio del siglo XIII declarado Bien de Interés Cultural, con torre del siglo XIV y jardines hispano-árabes que se han mantenido a lo largo de ocho siglos. Para una comunión esto se traduce en seis espacios distintos por los que el evento puede fluir sin pausa: ceremonia íntima en el jardín, cocktail entre las arcadas renacentistas, banquete bajo techos de madera, animación infantil con los hinchables instalados en el patio de labranza y, al caer la tarde, discomóvil para los niños mayores en el patio principal.
Trabajamos llave en mano. La familia no tiene que coordinar con catering, animador, decoradora ni fotógrafo por separado: nosotros lo hacemos todo. Catering propio (sin intermediarios), animación con monitores titulados, decoración personalizada, fotógrafo profesional opcional y, si la familia viene de fuera, alojamiento en las 11 habitaciones del cortijo para que abuelos, tíos y primos puedan quedarse a dormir y desayunar todos juntos al día siguiente.